Foto de Sophie Archambault
La Costa Norte de Quebec es un territorio donde el viento, el río y la nieve esculpen tanto los paisajes como las vidas. En esta recopilación de poesía, Noémie Pomerleau-Cloutier adopta un enfoque documental y se sumerge en las comunidades de esta franja costera para escuchar y recopilar sus historias.
Navegando de Kegaska a Blanc-Sablon a bordo de un barco llamado “Bella Desgagnés”, la poeta se propone entablar vínculos con los lugareños, registrar las historias de las personas que están dispuestas a contárselas y transformar esos fragmentos de memoria en un canto poético cuya misión es hacer resonar esas voces del norte que no se escuchan lo suficiente. Sus poemas en verso libre se convierten así en un reflejo íntimo de la Costa Norte. De este modo, este territorio ya no se definirá solo por los paisajes agrestes que todos tenemos en mente, sino también por las historias de quienes viven allí.
Me dirigí al lugar donde el Golfo San Lorenzo es camino, donde la carretera nevada salva del aislamiento, donde la inmensidad y la intimidad entrelazan el territorio», escribe la poetisa. «Me alojé en cada una de estas comunidades, tomé el camino de los Coasters […]. Me senté allí, en su tierra, en el seno de sus olas, en sus cocinas, para escuchar a estas personas contarme sus vidas, aún más impactantes que los paisajes de su costa.
p. 6
En este sentido, Noémie Pomerleau-Cloutier inscribe su enfoque literario en un movimiento de intercambio en el que las voces de los habitantes de la Costa Norte se mezclan con la suya. A través de esta investigación poética se perfila también una búsqueda interior, una forma de explorar lo que, tanto en la escritora que creció en este lugar como en aquellos que se cruzan en su camino, pertenece al territorio. La patience du lichen es, por tanto, una recopilación sobre el profundo vínculo entre el ser humano y la tierra que habita. “Nunca comprenderé la frontera entre el territorio y el ser humano” (p. 123).
La gente ordinaria de la Costa Norte
En esta magnífica recopilación, Noémie Pomerleau-Cloutier explora la riqueza de la Costa Norte, una región remota a menudo mal entendida por aquellos que nunca han prestado atención a lo que hay más allá de la carretera 138, donde la señal “FIN” marca la presencia de miles de vidas. La aparición de tres idiomas en el libro —el francés, el inglés y el innu— se convierte en este sentido en un poderoso vehículo para expresar las sutilezas de este “territorio mestizo” (p. 185), de estas comunidades que conviven en él. Por otra parte, no es raro que las tres lenguas se entremezclen en el corazón de los poemas, creando una armonía que muestra cómo se mezclan, se responden y se alimentan unas a otras, porque “los límites del mundo son lugares de proximidad” (p. 153). Así se dibuja un retrato vivo y profundamente humano de la Costa Norte.
you have a home here anytime you want / tu es chez toi ici / miam tshitshua tuta. [1]
p. 249
La fuerza de esta recopilación, además de dar voz a las tres comunidades que comparten la costa norte de Quebec, reside en dar voz a personas comunes y corrientes. A los ojos de Noémie Pomerleau-Cloutier, los habitantes del Norte ya no son grandes exploradores o aventureros, como solemos ver en los relatos de viajes por el norte. Con La patience du lichen, por fin se da voz a los pescadores, enfermeras, cazadores, camioneros, obreros de la construcción, pero también a maridos, mujeres, madres, ancianos, hijos en duelo, mujeres que dan a luz, creyentes, rebeldes, enamorados, soñadores. Está claro que son las vidas ordinarias, pero no por ello menos impresionantes, de los habitantes de la Costa Norte las que dan forma al alma de su región. Bajo la pluma de la poetisa, comprendemos que ya no son solo las personas las que habitan la Costa Norte, sino que también es la Costa Norte la que habita en ellas.
Los relatos de las personas que se cruzan en el camino de Noémie Pomerleau-Cloutier revelan su región desde una perspectiva profundamente sincera y sensible, poniendo de relieve las realidades y los retos humanos propios de la Costa Norte, como la infancia acunada por el río, la relación tan particular que la gente mantiene con la muerte o el recuerdo de la violencia colonial y religiosa sufrida por los indígenas. Estos testimonios, en particular, lejos de ser trivializados, dan voz a personas que antes eran ignoradas y olvidadas.
elle évente les lésions anciennes / qui refont surface dans la chair commune / percer la paroi / le siège des genoux / le blasphème des paumes / dites saintes / dévoiler les sacrilèges des institutions / exiger les levées / par le langage de la circonférence / elle libère / peshekuapitshenam / le pouvoir / shutshiunnu / de tout un village / nte ust nutem innu-assinu. [2]
p. 61
La poetisa también aborda los retos de la vida rural, destacando la soledad inherente a vivir en una región aislada y, paradójicamente, el malestar que invade a los habitantes cuando deciden abandonar su tierra natal. Los relatos de vida recopilados por la poeta se convierten también en un poderoso eco de la constante intervención del gobierno en sus tierras, un gobierno que, al tiempo que apoya su economía, centraliza las decisiones y genera empleos a menudo precarios. Los poemas también se deslizan sobre las huellas del calentamiento global, evocando a esos habitantes obligados a renunciar a sus motonieves para desplazarse largas distancias, ya que el hielo es ahora demasiado frágil para soportar su peso: “some years we’ve been marooned / because the ice didn’t form all winter long / les changements climatiques / barrent leur échappée”[3] (p. 92). Estas son solo algunas de las cuestiones que la poesía nos presenta sobre la Costa Norte, pero hay muchas más, suspendidas en el blanco de cada página, esperando a ser descubiertas.
Este libro, mucho más que un simple testimonio de la Costa Norte, abre una puerta a una multitud de cuestiones a menudo ignoradas, haciendo inseparable esta región septentrional de la voz de quienes la habitan. Detrás de cada palabra, detrás de cada relato, se esboza una realidad, una voz que merece ser escuchada, lejos de las imágenes preconcebidas.
Notas:
[1] “Puedes venir aquí cuando quieras / Tu eres bienvenido aquí / Miam tshitshua tuta”. (Traducción libre)
[2] “Ella ventila las viejas heridas / que resurgen en la carne común / perforando la pared / el asiento de las rodillas / la blasfemia de las palmas / llamadas santas / revelando los sacrilegios de las instituciones / exigiendo levantamientos / mediante el lenguaje de la circunferencia / ella libera / peshekuapitshenam / el poder / shutshiunnu / de todo un pueblo / nte ust nutem innu-assinu”. (Traducción libre).
[3] “Algunos años hemos quedado aislados / porque el hielo no se formó en todo el invierno / los cambios climáticos / impiden su huida”. (Traducción libre).
ACERCA DE SOPHIE ARCHAMBAULT
Candidate au doctorat en études littéraires à l’UQAM, Sophie lit et écrit pour mieux saisir l’humain, la société, mais surtout le monde dans lequel elle évolue. Oiseau de nuit, c’est en multipliant des lectures nocturnes sur la spiritualité et le phénomène religieux que son intérêt marqué pour le concept du sacré s’est doucement développé. Amoureuse de la nature et de ses dangereuses beautés, de la mythologie, de l’histoire de l’art et de tout ce qui requiert de la créativité, Sophie prend plaisir à se rencontrer elle-même à travers ces passions pour ensuite mieux s’ouvrir au monde qui l’entoure.
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