Foto de Miriam Castro
Desde hace más de veinte años, la Fundacaex acoge a una media de setenta niños de lunes a viernes en sus instalaciones situadas en Bogotá, Colombia. Para acceder a los servicios, los niños deben estar matriculados y asistir regularmente a la escuela, ya sea primaria o secundaria.
Allí, los menores pueden disfrutar de una comida nutritiva, compuesta por una entrada, un plato principal y fruta, así como de una merienda por la tarde, mientras tienen la oportunidad de hacer sus tareas en un entorno propicio para el aprendizaje.
Por segundo año consecutivo, la Fundación Padre Ménard ha renovado su apoyo financiero a Fundacaex, que para nosotros es mucho más que un comedor comunitario. Es un verdadero refugio de apoyo, que ofrece a las familias una ayuda muy valiosa y a los niños un entorno seguro, estimulante y acogedor. Además de disfrutar de comidas equilibradas, los jóvenes también pueden jugar con sus amigos, participar en actividades lúdicas y recreativas, tomar prestados libros de la pequeña biblioteca del centro o recibir apoyo psicológico.
Desde hace más de diez años, una psicóloga y una educadora ofrecen regularmente sus servicios a Fundacaex, contribuyendo al bienestar, el desarrollo y el crecimiento de cada niño, así como al apoyo de sus familias cuando es necesario. Organizan talleres sobre diversos temas con el objetivo de prevenir los peligros de las drogas y el alcohol, la violencia en el hogar o en la escuela y el abandono escolar.
La mayoría de los padres de estos jóvenes trabajan como vendedores ambulantes y, por falta de tiempo y recursos, no siempre pueden hacerse plenamente cargo de sus hijos durante el día. Sin embargo, algunos padres, como la Sra. Karina, participan activamente en la vida de la asociación. Ayudan a limpiar y mantener en buen estado las instalaciones, hacen la compra en el mercado o contribuyen a la organización de eventos festivos o recaudaciones de fondos, como la cena de Navidad y la Novena de Aguinaldos. Esta última es una tradición profundamente arraigada en Colombia, que cada año se celebra del 16 al 24 de diciembre. Se trata de una serie de nueve días de oraciones, cantos y reuniones familiares, que preparan espiritualmente la llegada del Niño Jesús en Navidad.
“Desde hace cinco años, mis tres hijas, una de las cuales tiene una discapacidad, reciben el apoyo de esta asociación. Soy madre soltera y sé que puedo ir a trabajar con total tranquilidad, sabiendo que mis hijas están aquí a salvo”, cuenta Karina con gratitud.
Esta organización sin ánimo de lucro también cuenta con la ayuda de benefactores locales y voluntarios, a menudo reclutados por instituciones educativas como la Escuela Retos, la Escuela Montessori, la Universidad Manuela Beltrán o la Universidad Minuto de Dios.
Venir aquí me ayuda mucho a hacer las tareas y hasta he mejorado mis notas. Puedo hacer muchas actividades, como ir al parque con mis amigos. Me gusta mucho la comida que nos dan. Y me encanta la Navidad, porque nuestros benefactores nos dan muchos regalos y ropa.
Felipe (nombre ficticio)
Amanda Mancera, directora general de la organización, explica que cuando Felipe llegó a Fundacaex, sufría de desnutrición, lo que había agravado un problema que tenía en la tiroides.
Queridos benefactores, en esta época de Pascua celebramos la renovación y la esperanza. Cada donación, grande o pequeña, aporta un verdadero rayo de luz a la vida de los niños de Fundacaex. Gracias a su apoyo, pueden crecer en un entorno seguro, recibir comidas nutritivas, aprender y desarrollarse. Al unirse a esta hermosa aventura de solidaridad, usted contribuye a transformar vidas y a sembrar la esperanza en los corazones de estos niños y sus familias.
ACERCA DE MIRIAM CASTRO
Apasionada por los viajes y la cultura, Miriam decidió establecerse en Quebec. Graduada en administración filantrópica y gestión de proyectos en HEC Montreal, y con un máster en comunicación por la UQAM, ocupa desde hace más de trece años el puesto de directora general de la Fundación Père-Ménard. Cuando no está corriendo para meditar en movimiento, le gusta leer, ver películas y series o compartir una buena comida con la gente que ama.
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